@juancarreno

Escocia, Venezuela, y el problema de la Democracia

In País on septiembre 17, 2014 at 9:12 am
Contextos Distintos. ¿Lecciones iguales?

Contextos Distintos. ¿Lecciones iguales?

El día de mañana los escoceses van a las urnas para tomar la decisión de separar -o no- a su país del Reino Unido.

Para mí, la noticia no es tanto la decisión, sino la violencia con la que las opiniones cambiaron en el último mes. Preocupa la forma abrupta en que las tendencias cambiaron conforme se acercaba el momento de votar, indicando que, de cierta manera, el tema -importantísimo- se dejó para última hora en términos de discernimiento.

Ese es el problema con los países: que a pesar de toda la edad que puedan tener, terminan siendo “decididos” por seres humanos imposibilitados biológicamente de justipreciar toda la experiencia de “ser” ese país. Votantes circunstanciales, decidiendo en sus circunstancias, para una nación que debe ir más allá de ellas.

No tengo el mayor interés en el futuro de Escocia, más allá de la inmensa admiración que la historia del Reino Unido tiene para mí. Quizás, mi interés por ser testigo de una decisión que sea capaz de proyectarse en el futuro, venga de vivir en un país que -en la actualidad- está también (como Escocia) habitado por personas a las que les cuesta entender que ellos -lejos de ser los protagonistas de la historia- son un párrafo más, de un capítulo más. Y que el heroísmo ciudadano está en encajar dignamente este golpe al narcisismo.

Aquí también hemos sufrido las consecuencias de una situación económica deteriorada.

Aquí también hemos sufrido pensando en hacia dónde nos iba a llevar el destino si no cambiábamos el rumbo.

Aquí también hemos sufrido al cambiar de rumbo.

Aquí también tomamos decisiones sobre la base de la rabia.

Creo que mañana en Escocia ganará el No. Sin embargo, no estoy seguro necesariamente de cuál sería la mejor decisión. Lo que sí tengo claro es que ningún pueblo ha avanzado de manera sostenida cuando toma decisiones sobre la base de cocktel que combina una estrategia de mercadeo basada en la promesas,  con la inacción y condescendencia de los que estaban llamados a mantener la cordura.

Pienso en el chavismo, pienso en Escocia, y pienso en la oposición venezolana, y pienso que para formar ciudadanos que merezcan la democracia, cada libro escolar de un país -sea de matemáticas, ciencias, o de lo que sea- debería tener en su contratapa estos tres consejos:

-Nunca lleves al poder democráticamente a un hombre armado que mató civiles para obtenerlo antes por otros medios.

-Nunca te separes por coyunturas circunstanciales de una unión que ha durado mucho más de lo que ha durado tu rabia.

-Nunca concluyas que la violencia es el mejor camino para lograr los objetivos.

-Nunca te creas más protagonista que las próximas generaciones.

Nunca.

 

5 Consejos para padres que quieren que sus hijos puedan aprovechar la edad escolar (a pesar de la escuela venezolana)

In País, Psicología on septiembre 15, 2014 at 11:09 am
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Más ejemplo, menos consejos

El día de hoy se incorporan a clases en Venezuela 7.878.538 estudiantes de educación básica, media y diversificada (ésa, la educación que viene antes de la adultez, y cuya calidad es clave para el resto de la vida).

Sin embargo, las condiciones sociales de la educación venezolana harán que el tránsito por esos 11-13 años de escolaridad (para quienes los terminan) esté muy por debajo de los estándares requeridos por el mundo. Nadie quiere oír que su hijo está recibiendo una mala eduación, pero eso es lo que está sucediendo en Venezuela. No mate al mensajero. Mucho menos cuando el mensajero viene a dejarle (sin tener él mismo hijos, pero si mucha preocupación por el recurso humano de su país) 5 humildes consejos para que, no sólo evitemos que la escuela actual distorsione las capacidades individuales de los estudiantes, sino que incluso (quien sabe) hasta los eduque:

1) Olvídese de quejarse por el número de alumnos por salón: No lo haga. Olvídelo, no sólo porque logrará poco (simplemente no hay suficientes educadores por ahora en Venezuela, pero ese es otro problema) sino que los países que sí estudian seriamente el tema de la calidad escolar se han conseguido con la sorpresa de que el número de alumnos por salón no correlaciona con la calidad educativa. Es la calidad del educador lo que importa. Por lo tanto, enfóquese en la formación del educador como queja: exija al colegio que forme a los profesores en las técnicas de manejo de grupo, en manejo de la integración escolar, manejo de la violencia. Exíjalo al colegio, no al profesor. El profesor está ocupado en tratar de vivir con los 2 dólares diarios que gana en promedio un educador en nuestro país.

2) Fomente las habilidades metacognitivas. Mientras que el número de alumnos sea masivo por salón, y el profesor no tenga técnicas para el manejo de grandes números de alumnos, las clases venezolanas seguirán el modelo magistral en el que un maestro hace el enorme esfuerzo de mantener el orden y transmitir un contenido, y sólo los estudiantes capaces de separar “la señal” de “el ruido” serán capaces de aprovechar los contenidos que se está intentando transmitir. Sólo un niño / joven con técnicas de aprendizaje y metacognición será capaz de hacer eso. ¿No sabe lo que son habilidades metacognitivas? Comience por lo básico: enseñe a su hijo a preguntarse siempre antes de estudiar: ¿cuál es el objetivo de esta lección? ¿qué debo saber antes de entender lo que me van a explicar? ¿cuáles son los conceptos básicos de este tema? ¿cómo se relacionan? Que nunca se enfrente a una clase, sin saber al menos eso.

3) Lea.

No, no es que le diga a su hijo que lea.

Lea.

Sí, usted. Lea.

Lea el periódico, lea un manuscrito antiguo, lea la parte de atrás del paquete de harina de maíz (si ya sé,  es más fácil conseguir el manuscrito antiguo que un paquete de harina de maíz), pero lea.

Ya basta de los padres que le gritan a sus hijos que no deben gritar, o que le cuentan a un vecino una vergüenza de su hijo y luego le piden que “respete”…y ya basta de los papás que exigen leer pero no leen.

Y le voy a pedir más:

No sólo lea.

Lea algo que usted DISFRUTE.

Piense sobre lo que lee, y vaya transmitiéndole a su hijo, desde la primera infancia, que la lectura, parafraseando a Gustave Flaubert, puede servir para todo: para entretener, como debería ser para los niños, para instruirse, como debería ser para los ambiciosos, y para vivir, como debería ser para todos.

4) Convierta la escuela en un campo de prácticas relacional: seamos salvajemente sinceros: los contenidos educativos están allí, por el mundo. En internet. En la vida. La escuela saca 01 cuando de educar al individuo en los contenidos que le interesan se trata. No está ni remotamente diseñada para eso. Para lo que si puede ser brutalmente eficiente es para educar al individuo en los códigos sociales que rigen mayoritariamente en la cultura en la que vive. Una escuela, y sus manejos sociales, es un mini país. Y usted tiene allí a un “enviado diplomático” que es su hijo. ¿Quiere que haya un país menos violento? Enseñe a su hijo técnicas no violentas de resolución de conflictos. ¿Quiere que su hijo respete las normas? Enséñeselo. Para este momento, ya usted debería saber que la forma de enseñar todo eso, no es “diciéndole que lo haga”. Si no sabe cual es la forma, por favor, vuelta y relea el punto 3.

5) Lo más importante de todo lo que usted debe hacer para enseñar a su hijo a aprovechar la edad escolar:

Desestime la noción de “talento”, y enséñele a apreciar la noción de “práctica”

Saque de su cabeza (y de la de su hijo) la terrible noción de que las cosas deben salir bien a la primera. La vida no es así. Enséñelo a fracasar.

Enséñele que sólo repitiendo se logra el aprendizaje.
Enséñele que sólo repitiendo se logra el aprendizaje.
Enséñele que sólo repitiendo se logra el aprendizaje.

(Luego me cuenta qué es lo que más recuerda de este artículo).

Es mentira que una educación de calidad determine absolutamente el éxito en la vida. Brasil está a punto de elevar a las más altas esferas de poder político a una mujer que aprendió a leer a los 16. En Venezuela la educación no está en un buen momento, pero tampoco está en el peor. En la segunda mitad del siglo 20 pasamos de manera increíblemente rápida de ser un país sin escuelas y lleno de analfabetismo, a ser un país altamente alfabetizado, con una infraestructura inmensa de escuelas, y una vibrante vida universitaria. Todo eso puede recuperase. Comience usted con por casa, con su hijo.

Que tengan todos un gran período académico 2014-2015

 

¿Quién dijo?

In Personal on septiembre 9, 2014 at 5:35 am
KG

“Keep going…”

¿Quien dijo “basta”?
¿Quien dijo que lograr era detenerse, fin de camino, no lograr nada más?
¿Quien dijo que un mal día merecía la ignominia?
¿Quién dijo que avanzar era refugio exclusivo de la neurosis, de la desazón, del insomnio?
¿Quien le dijo “conformista” a la sonrisa?
¿Quien dijo que respirar no era importante?

¿Quién dijo que escribir, era es escribirle a otros, y nunca a ti?

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