@juancarreno

El punto de origen (con cariño, dedicado a mis amigos de #LaSalida)

In País on febrero 5, 2014 at 10:04 am
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El motor está entonado, la bujía… (imagen tomada de “verdadesyrumores.com”)

MASA CRÍTICA

Ya existen indicadores de que la masa crítica de apoyo popular para un cambio (o, más exactamente, la de rechazo popular al gobierno) fue alcanzada. En términos político/culinarios, el arroz del rechazo contra el gobierno, ya se coció.

Esto ha generado que factores políticos dentro de la oposición se estén movilizando para capitalizar la oportunidad. En realidad, una opción nada cuestionable.

Excepto que, si la agenda es que de verdad funcione para el beneficio de Venezuela, hay un detalle.

EL DETALLE

La clave que aún no parece estar develada en la oposición (al menos en la que juega a un cambio de gobierno en el corto plazo) es que -contrario a lo que puede parecer- el elemento central en un proceso de lucha entre fuerzas con poder similar, no es la masa crítica, sino el punto de origen.

EL PUNTO DE ORIGEN

El punto de origen es el factor que se considera como disparador de los acontecimientos.

No necesariamente lidera, pero sí inicia.

No necesariamente le da forma a la protesta, pero si le da legitimidad.

En términos automovilísticos, el punto de origen es la bujía, no el motor.

No necesariamente tiene la fuerza para sosterner lo que suceda, pero genera apoyo en el resto, sobre todo en la medida en que su protesta se perciba como: 1) con bajo nivel de amenaza para la “masa indecisa” (esa que termina decidiendo con su apoyo hacia dónde se inclina la balanza) y 2) alto nivel de “endorsement”, es decir, generan apoyo porque  (ante su protesta) la masa indecisa piensa a) “esta protesta no me va a hacer daño” y b) “esta protesta yo la apoyo”.

EL PROBLEMA (Y LA SOLUCIÓN)

No hay masa crítica que se convierta en fuerza de cambio  si no hay una narrativa que convenza a la “masa indecisa” de que lo que se está gestando es: 1) inevitable y 2) mejor que lo que ya existe.

La percepción que la masa indecisa tenga sobre ambos puntos estará condicionada por cuál será el punto de origen: si el punto de origen es una figura política con rechazo en alguno de los dos sectores, el cambio queda vulnerable ante la narrativa de “fue un movimiento creado para aplastar a la otra mitad”, mientras que si el punto de origen es una figura con bajo rechazo (o con nulo rechazo en ambos sectores) se amplía muchísimo la posibilidad de que la masa indecisa lo apoye, y las narrativas de los laboratorios de guerra (que existen en ambos lados) puedan vulnerar el arranque del cambio.

¿Cuál es esa figura, ese grupo, ese factor social sin rechazo que es: a) invulnerable al discurso de los laboratorios, y b) con suficiente fuerza para actuar como punto de origen?

Buena pregunta, ¿no?

No sé la respuesta.

Pero dicen por ahí que el grupo demográfico de las mujeres, de nivel socio económico medio y medio bajo, y que son madres, anda muy descontento con el estado de cosas.

Dicen que andan tan descontentas como Leopoldo o María Corina, pero con mucho menos rechazo.

Eso dicen.

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